Tiresías Di Giorgio

Mientras él le hacía el amor, cambiaba de sexo.

Él se convertía en mujer y le daba con un clítoris prominente, se llenó de personas, todos aplaudían y se entrelazaban gimiendo, mordiéndose los labios, gritando, diciendo: “Ah”.

Se convertía en hombre nuevamente, envuelto en rosas, y su sexo gigantesco estaba envuelto en dalias. El público quería mirar, se acercaba, tomaba fotos.

Estaban a dos centímetros y no podían ver nada. Corrieron cuando él amenazó con violarles. Entonces continuó. Su sexo se convertía en una manta raya, de los poros de ella manó café con leche, él la mordió, bebió, bramó, todo se llenó de uvas, nueces y… almendras.

La gente ya vibraba con los ojos en blanco. Estaban desnudos y con antifaz. Mirando.

 

Él eyaculó champagne, merengue y almíbar sobre su rostro, al público le habían crecido los dientes, filosos y largos. Los vampiros bebieron su sangre, su chocolate, su café con leche. Bebieron hasta la última gota.

Y todos juntos murieron incendiados al amanecer, cambiando de sexo, esbozando la última sonrisa.

 

 

 

(C) RICARDO H. ORTIZ

 

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La Masturbación Asesina

¿Y si te pienso
Y me desnudo?

¿y si me retuerzo
ondulándome entre las sábanas
pronunciando (o gimiendo) tu nombre?

Mientras la mano
(Dale que dale)
en movimiento perpetuo
(Oh sí)
Hace de las suyas
(Flap flap flap)
El calor sube
La respiración se acelera
y Nada baja

Nada, ¡sal de ahi!
¡Cochina!
(Flap flap flap)
Que es mi momento de explorarme
Implorarme
Una buena rigidez

Un trofeo que se erija como un mástil

Un fuego de muerte
Una katana feroz
Que todo lo parta

Entonces
Se vuelve de cristal mi casa-poema
Yo levito desnudo y procaz
Tocándome
¡Oh sí!,
¡Tocándome!

Rápidamente se llena de curiosos
(Monjas, sacerdotes,
bomberos, policías, profesoras)
Que comienzan a imitarme

Todos desnudos,
brillando y gimiendo
Y gritando y mordiéndose
Y tocándose

Sí, sí…
¡Ahí viene!
¡Oh Dios!
Ahí viene, sí,
Será muy grande

Los cuerpos en llamas comienzan a gritar

La tierra se parte
Los cuerpos se abren
Y todos explotan
como piñatas

Excepto yo

Los engañé
(Mwehehe
Me faltaban años)

Y ahora
Me voy a otra ciudad
A festejar mi cuerpo

Para tentarlos

Y ultimarles.

(C) RICARDO H. ORTIZ

Poema Dedicado a la Masturbación

 

 

Clave de Sol

No aguanto el calor. Es tarde a la noche y he de dormir.

Pero el voluptuoso recuerdo de tu piel despojada de molestias me ataca, me desnuda. Y es tu desnudez y tu sonrisa las que se cuelan por debajo de las sábanas, que penetran en mis poros, que arden en mi piel e intentan movilizar mis manos. Desearía ponerme desnudo ahora, hacerte el amor a la distancia.

Desearía palpar esta insoportable rigidez, y recorrer lentamente este ecuménico placer que erolabia mi destino; en esta cama, solo.

Es tarde a la noche, y desnudo me duermo pensando en vos.

Me tocaría toda la noche, sí: me masturbaría (de una forma tan total que me aplaudirían los dioses), pero no quiero manchar el sagrado recuerdo de tus sonrisas ni la poesía latente en tus gemidos.

(Ni lo que más te gusta de mí: mis manos)

 

 

(C) RICARDO H. ORTIZ
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LA DEL GRINGO

De nuevo El Gringo. Después de una noche de sexo violento, nuestros anos parecían ilesos.

 

Irónicamente mágico fue despertar en una cama de flores al lado del Dios del Sexo.

Había sido tan buen macho que al momento de eyacular le habían salido cuernos. Miré su pene. Ahora tenía escamas filosas y brillantes, mi sexo estaba gigante y ambos sudábamos en la exaltación de la locura.

Yo quería morir así todas las noches, que él me matase y morir de nuevo. A él le salieron alas de fuego y me poseyó en el aire cual oda al porno violento.

 

Mi anaconda flotaba sobre la cama, dividiéndose en tres o cuatro vergas que nos violaban por todos los orificios, llenándonos de puntitos de luz adentro. Así llegaba el temblor, la supernova, y proferíamos un grito eterno.

Incendiados, caíamos muertos sobre el colchón, listos para renacer y morir de nuevo.

* * * * * * * * * * *

Era algo increíble, algo irreal. Viajaba gente de todo el mundo para vernos, sacarnos fotos o filmarnos.

Sin hacerles caso, copulábamos por siempre, sin poder evadir nuestras malignas sonrisas.

FIN

 

(C) RICARDO H. ORTIZ

 

Fuego en Hiroshima

Él está en su cama. Los turistas lo dejaron muerto, agotado. Ahora escriben en su cuerpo con tinta china, cambian su nombre, lo divinizan, usan más y más metáforas.

Y él pasa a la historia como un gran dragón.

 

(C) RICARDO H. ORTIZ

 

Dragon by ~Ahyicodae (on DeviantArt.com)

LGBT FRIENDLY

Vi esta imagen en otro blog y me encantó el mensaje:

 

No importa la orientación sexual, no tenemos que olvidarnos que adentro hay un corazón que late, que ama, que siente. Lo que sucede en la cama, en la cama queda. No señales con el dedo a alguien, puede que una persona que quieras mucho te escuche decir cosas horrendas sin que sepas de su condición sexual. No hay que etiquetar. No hay que hacer diferencias estúpidas.

Todos somos diferentes. Y punto.

 

 

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Encuentro Nocturno

Puerto Madero and the Moon

Image by lrargerich via Flickr

Amor:
dos calas rozando mi tallo
en un futuro incierto

noche luz sombras

todo se arma
y se desvanece

 

(C) RICARDO H. ORTIZ

 

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