Adiós Enero

 

Desnudo, cansado, él cierra las compuertas del alma,
y es como un viaje,
es como un irse,
sin nunca partir.

Pero afuera caen las hojas,
y también cae
su terrible espada,
y yo le miraba la otra, ahí abajo.

Me giré, y al ponerme de espaldas se llenó de cuervos.

Y lloré, porque yo sentía algo extraño.

Como un fin.

 

* * * * *

La vida como un correr desnudo dentro de un edificio lleno de habitaciones vacías que no se terminan jamás.

Hasta que caminas a la ventana.

Y saltas.

* * * * *

Toda mi vida mendigando por un puto pedazo de pan y por un puto vaso de agua.

* * * * *

El árbol oscuro
jugaba rápidamente
con el elfo cariñoso.

* * * * *

Curvas de madera
habitaban una casa llena
de flores de polietileno
y corazones de papel crep.

* * * * *

Mi energía azul espiaba el agua que cocinaba tus sentidos.

Un cable morado se convertía en un gigante lila del amor.

* * * * *

Besando pequeñas katanas
yo aprendí a quererte.

 

 

(C) RICARDO H. ORTIZ