Sexo con poderes mágicos

Sylvanas (Castle Age Hero) by Genzoman

 

Se perseguían desnudos por todo el departamento a la velocidad de la luz. Era muy difícil atraparla, apoyarla, penetrarla y cuando él lo lograba, ella se conviertía en murciélagos con ojos rojos que le chupaban la sangre.

Él se cansaba, se tiraba un par de auras y pronunciaba varios encantamientos para la celeridad, fuerza, destreza y excitación. No se sabía si quería hacerle el amor o matarla. Y dejarla ahí, desmembrada y desangrándose en la cama.

¡Pero ella revivía, siempre! Se levantaban sus cenizas en el aire, y entre su carcajada y el coro de ángeles (dominados por ella) uno podía confundirse. Entonces él la atacaba nuevamente con fuego, aire, agua, tierra, ¡vergas! Flotando en el aire, invocó mil espadas mientras gritaba: ¡Muere!

 

Ahora ella revivía por tercera o cuarta vez, y estaba desnuda, sólo usando un collar de esmeraldas. Entre sus tetas, su talismán hervía de magia. Del aire generó un báculo de oro, hielo y polvo de diamantes. ¡Y lo atacó con una tormenta de rayos!

Lo mató, lo revivió, lo continuó matando. (En la cama, siempre)

¡Hasta que se sentó sobre él y le hizo la más poderosa de las magias!

 

Y cuando ella hubo acabado, no lo revivió. Sólo lo colgó en el cielo, honrando el poderoso orgasmo.

Luego, salió caminando desnuda a la calle para buscar a otro. Ella era perfeccionista: siempre buscaba otro para terminar el dibujo de alguna constelación.

 

(C) RICARDO H. ORTIZ

dadadá

1.

la luciérnaga espantaba un demonio comestible si la puerta vibraba tras el espejo como un ángel de muerte de misterio de algodón brillando en el sonido del infierno

 

2.

grito cruzado en número escandinavo como putrefacción citada a la sombra de todo lo que existe

 

3.

trío oscuro desinfectando la represión azucarada de mi estruendosas pasiones que pedían opiniones en un artículo publicado en los baños públicos y escritos con letras de semen

 

4.

elementos que me dejan atrevido y contento

la palabra-magia me habla de sal

me habla de vos

de dios

 

5.

solo en la vuelta conservadora olisqueando el rastro húmedo de tus impulsos creativos y emprendedores hacia un abismo implacable

 

6.

espíritu inquebrantable

virulento

que nació quizás demasiado tarde o demasiado pronto

yo no era más que un ocultismo bello y fugaz vestido de dados de diamantes que flotaba en el aire mientras hablaba y escribía palabras de azogue

 

7.

y la verdad es un torpedo con ojos que quiere envilecer a los poetas del absurdo.

 

 

RICARDO H. ORTIZ