La Lujuriosa Ira De La Gula

Yo corté las flores lilas que me esperaban entre tus hileras. Tu cuerpo era una pequeña huerta. Te mordía como una mora, te cortaba como un hinojo, te saboreaba como una sandía.

Tú buscabas en mí el licuado de cerezas o fresas.

Alguien abrió las compuertas de la poesía y tú me inundaste de amor. Yo cantaba mi pasión como riego por goteo, te fertilizaba, te ponía a brillar. ¡Los conejos, los gnomos y las hadas nos veían!

Nosotros en trance sólo vimos crecer las flores. Y tú me inundabas, me secabas y yo te volvía a inundar.

 

Hasta que nuestras carnes se asaron; ¡y nos comimos!

 

 

© Ricardo H. Ortiz


Enhanced by Zemanta
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s