Oxidados Magentas

Miro adentro mío. El velador de árbol invertido incendiándose al tocar el suelo y desatando en mi mente una tormenta de fuegos artificiales.

(¿Aspiré popper?)
Yo vomito tornados, hadas y unicornios. Sobre todo mi cuerpo: Abro mil ojos.

Amaneceres de soles de sangre. Todo es rojo y negro. Amaneceres de oscuridad.

-¿Y por qué la medianoche era tan luminosa?

Por las almas en pena que alcanzaban la luminosidad. Esferas de luz muy potente cantando en el bosque de los demonios. Supernovas bailando en el oceáno de desesperación de tinta china. Las almas refulgían como ángeles, dibujaban arabescos en el aire, un lenguaje extraño que sólo Dios comprendía.

Se abrían las puertas del tiempo y del espacio, entonces las almas se iban, como pañuelos blancos, hacia la soñada eternidad.

¡¡Y yo quedaba tan pálido y desnudo cuando acontecían estos signos!!

(C) RICARDO H. ORTIZ

Anuncios

2 thoughts on “Oxidados Magentas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s