MYSTERIA ABSOLUTA

Yo morí. Varias veces.

Me masturbaba con los ojos en blanco hasta que salieron ángeles de mi semen.

Bodas llenas de lirios, y de alas larguísimas; sonrisas solarizadas entre hiedras nebulosas que se escondían entre las sombras del lugar. Yo iba donde brillaban esos dientes.

Me dentelleaban. Me mordían. Me seguían clavando.

Perforación entre jazmines y claveles.

Vi miles de vergas curvas y las que eran más rectas estaban perfectamente paralelas.

¿Pero cómo estaba viendo si todo era sombra y los sexos me tapaban los ojos?

Yo estaba iluminado. Los veía con los ojos del cuerpo. Tenía ojos en la nuca, en los codos, en mi sexo. Comenzaron a salirme sombras de los ojos, que se convirtieron en penes. Yo reí hasta atragantarme con mi maldad.

Luego, pronuncié un conjuro, me subí a mi escoba.

Y me disolví en la oscuridad.

Pero los ángeles me seguían para darme vida y muerte. Para poder hacerse uno con mi semen.

FIN.


(C) RICARDO H. ORTIZ
Safe Creative #1104239048136Safe Creative #1104239048136

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s